El buen tiempo ha provocado que las costas andaluzas, especialmente las de Almería y Granada, hayan recibido en menos de cuatro días la llegada de más de 250 ciudadanos extranjeros a bordo de pateras. Esta situación ha traído consigo que los siete Centros de Internamiento, conocidos como CIE, que se reparten por España -Madrid, Murcia, Algeciras, Barcelona, Valencia, Las Palmas y Fuerteventura- se hayan visto colapsados en cuestión de 72 horas.

 

Según ha podido saber este periódico, ayer sólo se encontraba operativo el CIE de Madrid, si bien con «muy pocas plazas», tanto que las tres últimas pateras recepcionadas por la Policía Nacional en Almería, donde fueron atendidos un total de 20 varones de origen argelino, tuvieron serias dificultades para ser trasladados hasta el centro de la capital de España, a la espera de tramitar las deportaciones a sus países de origen.

 

Cabe recordar que los CIE son centros donde se recluyen bajo custodia y por orden judicial a personas de otros países que carecen de documentación legal para permanecer en España o personas residentes legales a los que se incoa expediente de expulsión.

En este sentido, fuentes consultadas por este periódico señalaron que la situación de colapso en estos centros de internamiento no sólo afecta al trabajo policial sino que puede provocar que, debido a la falta de plazas en estos centros especializados, los inmigrantes llegados en patera tengan que ser puestos en libertad. De hecho, «no es la primera vez» que se han tenido que poner en libertad a ciudadanos extranjeros en situación irregular en distintos puntos del país debido a esta situación, atienden fuentes del Sindicato Unificado de la Policía (SUP) consultadas por este periódico.

 

Al colapso de los CIE se suma también la llegadas masivas que registran la mayoría de módulos de recepción de inmigrantes situados en el puerto almeriense y del resto dársenas andaluzas.

Una realidad que puede empeorar con la llegada de nuevas pateras. De hecho, Salvamento Marítimo rescató ayer a 31 inmigrantes de origen subsahariano, 27 varones y cuatro mujeres, que viajaban en una patera y que fue localizada a siete millas náuticas al este de la isla de Alborán.

«Efecto llamada»

 

La nueva patera recepcionada puede volver a provocar a lo largo de hoy una nueva situación de colapso en los CIE. En este sentido, fuentes sindicales advirtieron que poner en libertad a los inmigrantes en situación irregular por falta de espacio, «puede provocar un efecto llamada para las mafias que manejan los trayectos clandestinos en patera».

Un extremo que también puede reproducirse entre los mismos ciudadanos extranjeros puestos en libertad «en el momento que contacten con sus familiares y les digan que se encuentran en España y que no van a ser expulsados», precisaron las mismas fuentes.

 

El propio delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, señaló el pasado miércoles desde Antequera que se había producido un «incremento importante» de pateras a las costas andaluzas en las últimas semanas debido principalmente al buen estado del mar.