Según nos explica nuestro asesor jurídico en todo este proceso, quien interpuso el recurso ante el Supremo (Sr. Loperena), esta sentencia es de suma trascendencia, no solo para el remolque en Barcelona sino también en el resto de los puertos de interés general de toda la península, toda vez que sienta un importante precedente desde ahora en la interpretación de la legislación española al respecto: básicamente, un remolcador portuario no puede asimilarse – como pretendía la parte contraria – a un buque mercante o a un buque de pesca, donde las circunstancias imponen permanecer muchos días en el mar y los tripulantes no pueden acabar la guardia y marchar a su casa.

 

Por fin, en el Supremo de Madrid, se ha comprendido que esta situación no es habitual en el caso del trabajo en los remolcadores. Por ello dictamina con carácter imperativo que debe interpretarse la ley de Jornadas Especiales desde sus preceptos de limitar las horas de presencia a un máximo de 20 horas semanales de promedio en el periodo de referencia de un mes . Al mismo tiempo, se recuerda el límite de las 1.826 horas efectivas que fija el Estatuto de los Trabajadores. La sentencia del Supremo describe que ambos límites sí se cumplen en el convenio actual de Remolcadores de Barcelona, pero no se cumplían en la jornada que contenía el Laudo, y por ello, lo invalida para siempre. El hecho es que, a partir de esta sentencia, cualquier convenio colectivo del sector que sobrepase estos límites legales vulnera normas de DERECHO NECESARIO y deviene en claramente ILEGAL.

 

Por otra parte, nuestro asesor, nos comenta que la sentencia agota la vía ordinaria, con lo que estamos ante un fallo firme y que sienta un criterio jurisprudencial; algo que no hubiera sido así si simplemente hubiéramos ganado el Laudo en su momento. La victoria ha tardado, pero es segura y nos protege para el futuro. Es pues, un triunfo sindical y social para todos los trabajadores de remolcadores de este país que lo sepan y quieran aprovechar.

 

El proceso ha sido lento y costoso, pero desde la CGT tenemos claro que valió la pena. Desde que se inició la conflictividad con las empresas, hace ya unos tres años y a raíz de la crisis , desde nuestro sindicato no hemos cejado en la lucha, siempre desde la responsabilidad, la mesura y la legalidad, buscando la participación de todos los trabajadores y promoviendo en asamblea las decisiones importantes. Se inició la hostilidad cuando en 2013 las empresas retiraron el remolcador de 12 horas (vacaciones) de forma unilateral.

 

Desde CGT planteamos un Conflicto Colectivo porque entendíamos que modificaba las condiciones de trabajo, se ganó y se recuperó el barco. El siguiente ataque de la patronal, a los dos meses, consistió en intentar imponer de forma súbita y en 15 días un régimen de 165 guardias anuales (14 días de guardia seguidos) y prescindir de un tercio de la plantilla. Se impidió la debacle desde la iniciativa de CGT mediante un Preaviso de Huelga y conseguimos que dos meses más tarde se iniciara la negociación del Convenio. La ley laboral nos obligó a pasar por un Laudo que dirimiera las diferencias insalvables en materia de jornada, el cual resultó parcialmente favorable a las empresas (pedían 144 guardias y consiguieron 132) en una primera instancia y en el TSJC. A partir de todo esto ha habido lucha sindical paralela y coordinada (huelgas, denuncias, limitación de horas extra, etc.). Nos aplicaron el Laudo injustamente; sin ser firme la sentencia del TSJC y una huelga responsable a tiempo parcial que duró más de tres semanas nos restableció en nuestra jornada de 109 guardias en espera de la sentencia del supremo. En los procesos jurídicos, la victoria que cuenta es la victoria final, que es la nuestra, la vuestra, para tod@s.

 

Los miembros del Comité de Huelga y delegados de CGT en Barcelona quieren agradecer especialmente a los que nos habéis brindado vuestro apoyo y habéis confiado durante todos estos años en nosotros, ya desde aquella lucha que comenzó en 2005 para defender tres tripulantes por barco en contra de dos que quería la patronal, y en la que junto a nuestros asesores y expertos marítimos del sindicato conseguimos convencer a la administración marítima (estudios, informes y visitas a varios Directores y Subdirectores Generales de Marina Mercante) de que dos tripulantes por barco sería una temeridad y acabaría en accidentes muy graves. Finalmente, la administración también dictaminó a nuestro favor, decretando tres tripulantes por barco en puerto.

 

En fin, que vuestro apoyo y confianza en nosotros y en CGT nos ha procurado más fuerza y moral para una fructífera lucha que ya dura muchos años. Hemos ganado también esta partida, no obstante, estamos convencidos de que no podemos bajar la guardia y habrá que continuar atentos y dispuestos a defendernos en cuanto haga falta. A los que desconocen todos los conflictos superados, con mucho esfuerzo, trabajo y muchas horas dedicadas (invisibles), por llevar poco tiempo en el sector, les invitamos a la reflexión, a que se informen bien de nuestras actuaciones y a que nos brinden su confianza. Recordamos también la importancia de estar organizado en un sindicato honesto, honrado y coherente. Modelo que resulta, como se demuestra día a día desde CGT, eficaz en la defensa de nuestros derechos y en la mejora de nuestras condiciones de trabajo, pero que para ello sea posible, es fundamental que las personas trabajadoras participen activamente en asegurar tener organizaciones sindicales sanas.

 

En cualquier caso también estamos agradecidos a todos los compañeros que, de una forma u otra y desde el lugar que en su momento decidieran, nos ayudaron en mayor o menor medida en esta lucha.