“A las mujeres os corresponde estar en casa y ser sumisas a los hombres, como María Magdalena.”

 

Para no sacar de contexto la frase, hay que señalar que ésta se dice durante una exposición del párroco sobre el modelo de “buena madre” y “buena mujer”, tal y como ha reconocido la propia alcaldesa Agnès Ferrer de CIU.

 

Durante el día de ayer saltaba en las redes sociales la deleznable frase del mosén Vladimir, y tras la denuncia y condena por parte de CGT, en la medida que consideramos que estas palabras no son más que “Apología del machismo y adoctrinamiento en la sumisión de las mujeres.”, el personaje se reafirma en un medio local que tuvo la suerte de hablar con él y con la alcaldesa. Decimos suerte, porque durante el día de hoy que ha saltado la noticia a medios de más largo alcance, no han querido hacer declaraciones ninguno de los dos. Eso sí, por medio de las redes sociales, el Arzobispado de Tarragona ha trasladado la carta de “arrepentimiento”, sin dar opinión al respecto.

 

Por otra parte, la alcaldesa de La Bisbal del Penedès, se mostraba sorprendida por el mensaje del cura en la misa de la Festa Major celebrada el pasado 15 de agosto, esa sorpresa se ha ido diluyendo hasta declarar que fueron unas palabras desafortunadas, pero que será un gran mosén para el pueblo de La Bisbal. Ella sabrá, qué es lo que quiere para La Bisbal, un pueblo seguro para las mujeres o un pueblo donde se normalice y relativice la violencia de género.

 

Nosotras lo tenemos claro, no queremos NINGÚN espacio donde se nos diga lo que tenemos que hacer. Denunciaremos una y otra vez, todas aquellas actitudes que pretendan adoctrinar a las mujeres perpetuando así la violencia de género y volviendo a discursos propios de épocas oscuras. Parece que no es suficiente con el hecho de que cada ocho horas una mujer sea víctima de una agresión sexual en el estado español. Parece que no hay suficiente con que el goteo de feminicidios sea cada vez más constante y peor. Parece que hay quien se permite frivolizar y hacer este tipo de discursos que fomentan que el mundo en el que vivimos sea machista. Un mundo en el que un religioso, un opinador o un político se creen con la autoridad de decirnos que debemos llevar o no, que debemos parir o no, que debemos decir o no. Pues ninguno de estos discursos ni actitudes puede ser consentida, ya que consentir o no responder al machismo es ser cómplice de éste.

 

Desde CGT queremos animar las respuestas a esta agresión contra las mujeres, en cambio, y queremos destacar, que en ningún caso hemos pedido rectificación alguna del cura tal y como ha aparecido en La Razón. Sabemos quiénes son, sabemos que rectificar esa frase es imposible ya que es muy clara y forma parte de la ideología machista en la que se basa una vez más uno de sus voceros, en este caso de la Iglesia. Por todo ello, desde CGT llevaremos a cabo todas las medidas que creamos oportunas