El pasado 16 de noviembre[1], comunicamos oficialmente a la empresa la obligación de negociar el calendario laboral en el último trimestre del año -como viene recogido en nuestro convenio colectivo-.

 

En el tiempo de descuento, apenas a 15 días de la finalización del año, la empresa se acuerda de ese pequeño contratiempo que, para ellos, es la plantilla, un puñadito de 50.000 seres humanos que constituyen el mundo real de la producción frente al mundo de marketing donde viven estos señores.

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Pues bien, los trabajadores de Correos tenemos derecho a poder organizar nuestra propia vida y hacer nuestros propios planes.

CGT hacemos públicas nuestras propuestas para esa mesa, con las puertas abiertas de par en par y sin oscurantismo:

· La jornada laboral de 35 horas semanales de lunes a viernes a razón de 7h, el resto de jornadas fuera de esta serán consideradas voluntarias.

 

· 30 minutos de pausa.

 

· Flexibilidad horaria para todas las trabajadoras/es con hijos menores de 12 años y por cuidado de personas mayores dependientes a su cargo. Esta flexibilidad puede tener una amplitud de 2h.

 

· Eliminación de la coletilla “por necesidades del servicio” como excusa para no otorgar los días de asuntos propios de todos los trabajadores.