Pasamos de una cobertura de 180 millones de euros del Servicio Postal Universal en 2016, a 120 millones en 2017. Suprimen un tercio de la cobertura abocando a Correos a pérdidas anuales. CGT vemos con preocupación cómo se dinamita el servicio público tratando de convertir a Correos en pasto del mercantilismo.

En este actual contexto socio-económico donde prevalece el capitalismo más salvaje, hay muchos números para que una gran parte de la población quede excluida del servicio postal de calidad y se deteriore todavía más las condiciones laborales en Correos.

CGT exigimos a la Directiva de Correos que plante cara al gobierno, recupere su identidad de Servicio Público y no permita este agravio económico que afectará seriamente y de una manera negativa a la Empresa, sobre todo en los aspectos Organizativos, logísticos y económicos.

Estos cambios, si no se revierten, llegan para quedarse. Con ellos, el actual gobierno, deteriora el Servicio Público y tendrá la excusa que buscan para privatizar Correos, la parte rentable claro está, si no recordad cuando nos expoliaron Caja Postal.

CGT apoyamos de manera entusiasta, la iniciativa de huelga que tenga como protagonista a todos los trabajadores de Correos, que sean democráticamente participes en el diseño de la convocatoria, en su permanencia y dirección. Consideramos de absoluta necesidad, la convocatoria urgente de una Asamblea de Trabajadores en cada provincia, que pueda poner fin de una vez por todas al aislamiento entre plantillas y pueda crear lazos fuertes para enfrentar la deriva privatizadora a la que nos enfrentamos.