El sindicato de Correos de la Confederación General de Trabajo, reivindica las malas condiciones de sus trabajadores y los reajustes de plantilla que sufren por toda la provincia de Castellón.

 

Cabe recordar que el diario EL MUNDO publicó el pasado 20 de agosto las denuncias de CGT contra Correos por los reajustes de plantilla que se llevan realizando desde 2012 -según CGT-, que junto a las bajas laborales que no se cubren y el período vacacional de la plantilla, «ha reducido el personal en más de un 25% y ha dejado el servicio bajo mínimos durante el mes de agosto».

 

Tras recibir la noticia, la empresa de servicio postal pública envió un comunicado al periódico en el que aseguraba que el funcionamiento del servicio es y ha sido siempre «normal». Respecto a ello, los delegados sindicales Joan Piñana y Óscar Saorín, con documentos de CGT en la mano, aseguran que «todos los días queda correo pendiente de entrega en todas las oficinas de la provincia, por falta de tiempo y personal».

La última reclamación que emitió CGT contra Correos, fecha del pasado 21 de agosto, en la que el sindicato denunció la situación -a día de hoy solucionada-, de la plantilla de l'Alcora, donde de los 5 carteros habituales habían quedado 2 realizando el mismo volumen de trabajo.

En uno de los informes que los delegados sindicales han trasladado al diario, se afirma que durante el año pasado se disminuyó la plantilla nacional de Correos en 1.989 personas, «no porque no fuesen necesarias, sino porque la dirección ha entrado en una dinámica de reducción de plantilla», según relata el texto. Sin embargo, en el mismo documento se señala que los beneficios anuales de Correos en 2014 alcanzaron los más de 190 millones de euros. «La primera conclusión es que hay dinero», se quejan desde el sindicato.

 

Piñana y Saorín explican que «el truco» que usa la Sociedad Estatal de Correos y Telégrafos, es «reducir el número de carteros en barrios periféricos como San Lorenzo, San José Obrero o Grupo Reyes en Castellón, pero no en las calles céntricas donde hay asentados decenas de negocios, así mantiene su imagen», aseguran. Tal y como se ha explicado anteriormente, no sólo se trata de las reducción de plantilla, sino que «no se cubren las bajas médicas, las vacaciones, los accidentes laborales ni los permisos», una situación que a fecha de 18 de junio, CGT denunció por haber dejado «en mínimos históricos a Castellón».

Los delegados aportan además datos de la misma fecha, cuando la periferia de Castellón «que tenía más de 15 efectivos motorizados, vio su personal reducido a 6».

Son muchos más los ejemplos que el sindicato aporta, como el caso de la Unidad de Urgentes -que se encarga del reparto de productos urgentes-, que a fecha de junio de 2015, «necesitaba 18 efectivos y sólo contaba con 7».

Por otra parte Correos alegó que las reducciones de personal vienen dadas por la disminución del trabajo. En este sentido los delegados sindicales aseguran que esto no es del todo cierto: «No somos hipócritas, el correo ordinario ha bajado a causa de la crisis, pero los envíos registrados (notificaciones, certificados, IPC)», por lo que no dudan al asegurar «que cada día queda correo pendiente de entrega».

Desde CGT se denuncia también la situación de las comarcas del interior. Así, toda la correspondencia de la comarca de Alcalatén se centraliza en l'Alcora, cuya plantilla «cuenta sólo con 2 repartidores, está claro que diariamente no pueden realizar todo el trabajo», explica el sindicato.

Los delegados advierten de que el problema no sólo les afecta a los carteros, sino en el servicio al ciudadano:«los jefes nos dicen que nos inventemos cualquier excusa, como que el día anterior se nos rompió la moto o estuvimos enfermos», denuncia Saorín.