Ya tenemos Convenio. No el de la tan cacareada integración. No al menos como se anunciaba. Pasamos de integrarnos al principio, a converger entre medias, para al final, vincularnos.

 

Queda dilucidar quién se ha vinculado a quién. Para nosotros, los trabajadores de TME, la estructura del Convenio de Empresas Vinculadas es tremendamente familiar. De hecho, las novedades tienen más que ver con las cláusulas de exclusión (o de exclusividad, dependiendo del punto de vista que se mire) que con un contenido novedoso.

 

Tomando como punto de partida el V Convenio Colectivo de TME, y sin contar con las expectativas que algunos inflaron entre el grupo de compañeros de TME, tenemos varios puntos muy preocupantes desde nuestro punto de vista.

 

Merma la Ayuda Infantil, que tampoco es que fuese muy boyante (si bien es cierto que mejora cuando el niño se convierte en adolescente), y no terminamos de encontrar la jornada laboral que se nos iba prometiendo “por las tabernas”.

 

Se vuelve a abrir la posibilidad del traslado forzoso, aspecto que en TME ya teníamos solventado con más de siete años de antigüedad.

 

Y, una vez más, se nos vuelve a castigar con un modelo de clasificación profesional opaco, cuyo funcionamiento críptico y en diferido tampoco es ajeno a las dos experiencias anteriores de los trabajadores de Móviles. De la aplicación del primer Modelo todavía quedan compañeros etiquetados como administrativos con responsabilidades muy por encima de su grupo y su salario.

Aún estamos esperando que la empresa informe al Comité Intercentros (máximo órgano de representación de TME) del detalle de adscripción de grupo y nivel de todos los trabajadores de TME según el nuevo modelo de clasificación de este convenio, modelo cuya entrada en vigor está establecida el 01.01.2016, así como el criterio seguido para la misma en cada uno de ellos habiéndoselo reiterado más de una vez y eso que uno de sus socios de firma presumen de tenerlo. ¿Habrá algo oscuro?

 

Hemos asistido al espectáculo de concienzudos (y onerosos) estudios de puesto de trabajo que se han convertido en tablas con los porcentajes de asignaciones a grupos por unidad, lo que ha dado pie a un caos organizativo en las unidades que se resuelve imponiendo la injusticia del trabajo no reconocido ni, por supuesto, remunerado.

 

Esto ni lo desconoce la Empresa ni los firmantes. ¿Quién nos dice que no lo van a resolver homogeneizando a la baja?

 

Esta es realmente la piedra de toque. El freno en los salarios de los últimos años no se recuperará con los bienios (también aplicados en diferido), pero podría ser asumible ese esfuerzo.

 

Lo que no es asumible es que cercenen tu trayectoria profesional colocándote en el grupo que conviene a la tabla de porcentajes que construye RRHH para calcular el  abaratamiento de la nómina. Esos salarios que no deberían considerarse un gasto, sino una inversión en el futuro de la compañía.

 

Esos salarios que marcan tu día a día, que marcarán tu renta de salida, como ya lo están  viviendo muchos de nuestros compañeros, y que determinarán si podrás vivir dignamente tu vejez.

 

Quizás lo que tienen preparado en un futuro es “solucionar” los desaguisados que han creado a cambio de cualquier otro rédito… a lo que nos tienen bastante acostumbrados. El tiempo lo dirá.

 

No podemos pasar por alto la nueva gestión del sistema de vacaciones un claro retroceso con la flexibilidad que teníamos en Móviles, ya veréis cuando en noviembre de este año tengamos que decir los periodos de vacaciones del año siguiente y la rigidez del nuevo sistema.

El resto no se puede valorar. Solo promesas de diálogo por parte de los monologuistas. Las mismas promesas de antaño que parece que cumplirán… en diferido.

 

En definitiva, tanto tiempo esperando la equiparación de condiciones laborales y “los negociadores” firman un cheque en blanco a la empresa solventándoles todos los inconvenientes que tenían desde el punto de vista jerárquico, organizativo y funcional, pudiendo hacer todos de todo, y en los aspectos más escabrosos se mantienen clausulas particulares por empresa; Premio de servicios prestados, plus de insularidad, etc, etc.

Salud y libertad.​