Dicen en el CI los mayoritarios que no saben qué es eso del “Correscales”, o que el tema de los despidos –como los de Zaragoza o Sevilla, en el caso de ser improcedentes que fuese obligatoria su readmisión– es un tema ya tratado.


Cada mes el mismo espectáculo, el mismo tipo de contestaciones, el ninguneo a las peticiones de información, el mirar para otro lado con los problemas de la plantilla.


Por eso entendemos que, si dan por zanjado el tema de los compañeros despedidos de Zaragoza y Sevilla, es por una dejadez premeditada que deja en manos de la empresa la herramienta del despido a su antojo para amedrentarnos. O que el desconocimiento del mayor proyecto solidario contra la precariedad laboral por goteo del #Correscales (ver video), ampliamente difundido por las redes sociales y en distintos medios de comunicación, apoyado y participado por multitud de organizaciones de todo índole, se debe al desconocimiento de la realidad reivindicativa de la sociedad y su desconexión de la clase trabajadora.


Otra cosa es lo del Seguro de Sueldo, del que ya han aprobado dos resoluciones en apenas tres meses: la primera para congelar nuestras aportaciones mensuales, la segunda para volver a modificar un reciente reglamento –que apenas reglamenta, pues no determinó cómo y quien gestionarían los 90 millones de euros– y que establece como partícipes a quienes estén en activo a fecha de 31 de diciembre de 2015. Y es que ahí hay mucha pasta, y empresa y sindicatos ya están preparando la forma de que esta no se mueva de las manos de la empresa bien en su depósito o en alguna de sus empresas de “salud”, porque eso parece indicar esta última modificación, que apunta a la mejora de esa cláusulas del reciente CEV. Todo por el bien, como no podría ser de otra manera, de nosotras y nosotros los trabajadores de Telefónica SAU, de quienes se queden o se vayan con el PIS.


Desgraciadamente, utilizando su mayoría, se aprobó sin poder hacer una valoración del calado de esta modificación y las posibles repercusiones para las personas que están haciendo uso de las prestaciones que ofrece esta póliza, que es la parte más débil pues hablamos de que actualmente este dinero se utiliza para compensaciones en caso de incapacidades.


Y es que, a pesar de que el espacio político está en plena efervescencia contra el bipartidismo corrupto y a favor de la gestión honrada de nuestro dinero público, el sindicalismo oficialista mantiene las mismas maneras, los mismos objetivos: ¡mirarse sus ombligos!