Los mal llamados devengos circunstanciales, puesto que en realidad son regulares, deben pagarse en las nóminas de los periodos vacacionales. El Tribunal Supremo dejó bien claro (sentencia 497/2016, de 8-6-16) que la retribución por vacaciones ha de comprender todos los conceptos salariales en su promedio, excepto aquellos de carácter extraordinario establecidos para remunerar actividades también extraordinarias o que supongan un doble pago. Dicho de otro modo, para que un concepto salarial sea excluido de la retribución de las vacaciones no basta con que corresponda a una circunstancia no habitual en el trabajo realizado, sino que es preciso que el trabajo mismo que se remunera sea también extraordinario.

 

A finales de junio, tras las dos sentencias del Supremo que reconocen el derecho, una de ellas la de CGT en el sector del Telemarketing, la otra la de TME a la que CGT también se adhirió, y un acuerdo en la Audiencia Nacional para TdE en el que CGT también está presente, reclamamos a Telefónica su ejecución, tanto para TdE como para TME en los conceptos de localización y actuación, del primer colectivo, y de los complementos previstos en los artículos 39 (Carrera de Comercial) y 40 (Disponibilidad) del último Convenio Colectivo de Móviles (el anterior al CEV).

Ahora, gracias a la información privilegiada de algunos sindicatos, nos informan de que la empresa sólo pagará al personal en activo en la nómina de septiembre los pluses de localización para las tres empresas y guardias y especial dedicación para T-Sol, con atrasos desde el 2014.

 

La buena mano de la mayoría sindical y la cacareada eficacia de su magnífico modelo ‘de concertación y diálogo’ quedan absolutamente desmentidas por el hecho de que, a fecha de hoy, Telefónica sigue racaneando la aplicación de derechos tan básicos como el de ganar lo mismo cuando estamos de vacaciones que cuando trabajamos, tanto en concepto de salario base como en otros conceptos circunstanciales.

Recordemos, por ejemplo, que hace dos años ugt se vanagloriaba de haber conseguido en TME el abono en vacaciones de la media de lo cobrado en el año de las horas nocturnas, las gratificaciones de Profesor Interno y los pluses de navidad/año nuevo (artículos 42, 19.4 y 47 del VI Convenio Colectivo) y, además, anticiparon medallas futuras al decir “la empresa ha accedido a la reclamación de valorar la inclusión de otros conceptos en el contexto de los devengos circunstanciales”. ‘Valorar’ parece haber transmutado en ‘escatimar’ y ‘acceder’ se ha transformado en ‘regatear’.

Es increíble que la empresa obligue a sus plantillas a realizar reclamaciones y demandas individuales en los juzgados para obtener lo que nos corresponde. Su tergiversación, terca y obcecada hasta la necedad, interpretando a su favor la sentencia del Tribunal Supremo, sin duda pasará factura en el clima laboral. El dictamen del alto tribunal, que debiera haber cerrado de una vez y para siempre en las tres mercantiles (1) el asunto –percibir el importe correspondiente al promedio anual de las compensaciones económicas de los complementos variables realizados a lo largo de todo el año (total dividido entre los 365 días del año y multiplicado por los 30 días de vacaciones)– no es un derecho nuevo, ni mucho menos (2).

La aplicación indiscriminada de las disponibilidades en todas las áreas, para justificar que sobra aún más plantilla, para ahorrarse miles de euros en horas extra, para incumplir sistemáticamente las normas de seguridad y salud y el propio Estatuto de los Trabajadores –recordemos el párrafo donde dice que queda en manos del trabajador/a incorporarse voluntariamente al siguiente turno sin haber cumplido el descanso reglamentario–, demuestra que es un mal acuerdo.

Parece mentira que las organizaciones que no fueron capaces de negociar un buen acuerdo de disponibilidades, donde quedaron lagunas que únicamente benefician a la empresa y que en su día CGT denunció, ahora juegan al despiste con la plantilla en sus comunicados pretendiendo convencernos de que velan por nuestras condiciones cuando realmente lo único que demuestran es que Telefónica les toma el pelo.

En definitiva, si estás en alguno de estos casos, no olvides revisar tu nómina a final de mes y averiguar lo que te han pagado, que en ningún caso será el total de lo que la justicia te reconoce, y por tanto, si no cambian las cosas, tendrás que hacer una IRCI reclamando la diferencia, y probable que la negativa de la empresa te lleve a los juzgados para que así sea. Si necesitas ayuda, no dudes en ponerte en contacto con nosotras.

(1)

    Para TdE, en conciliación previa a juicio de similar demanda a la de TME (ambas con mismo objeto y conceptos), se acuerda que aquel procedimiento aguarde a lo que decida el Tribunal Supremo en el recurso de Casación planteado por la empresa en este.
    En Tsol el TS dictó sentencia (516/2016 de 9-6-16) estableciendo, en el mismo sentido que la de TME (497/2016 de 8-6-16), el derecho a percibir en retribución de vacaciones el promedio anual por complementos por guarda de servicio técnico y localización y especial dedicación.

(2)

    El art. 7.1 del convenio 132 de la OIT, suscrito por el estado español (¡en 1970!) y que, por tanto, forma parte de su acervo jurídico, dispone: “Toda persona que tome vacaciones percibirá, por el período entero de esas vacaciones, por lo menos su remuneración normal o media”.


    El Tribunal de Justicia de la Unión Europea establece que el artículo anterior “debe interpretarse en el sentido de que se opone a las disposiciones y a las prácticas nacionales en virtud de las cuales solo se tiene derecho, en concepto de vacaciones anuales retribuidas, a una retribución formada exclusivamente por su salario base”.


    La sentencia de la Audiencia Nacional (45/2015, de 20-3-15) dispone que el sueldo de la plantilla de TME en vacaciones debía incluir las comisiones por ventas (la retribución de incentivos asociados al cumplimiento de objetivos por ventas corresponden a un trabajo habitual y no extraordinario) y los pluses de disponibilidad (artículos 39 y 40 del VI Convenio Colectivo).


    El Tribunal Supremo (sentencia 497/2016, de 8-6-16) confirma estos argumentos pero, estimando parcialmente el recurso de la empresa, excluye los ‘bonus’ (art. 38 del citado VI Convenio), aquello que se cobraba en función de la revisión de desempeño y la consecución de objetivos individuales y de negocio (no comerciales).


    Este mismo tribunal, y el mismo día, emite la sentencia 496/2016 estableciendo los mismos criterios para el Sector de Contact Center respecto a la retribución del período de vacaciones (ha de comprender todos los conceptos ordinarios y únicamente cabe excluir los extraordinarios).