El pasado viernes 12 se produjo la 2ª reunión, en Barcelona, entre representantes del comité de la huelga indefinida de personal de contratas y de las empresas contratistas, con la 'mediación' de Telefónica. El resultado del encuentro se puede leer en el Diario de la huelga de Contratas Movistar. El resumen pudiera ser: nuevas promesas de mejora que no se comprometen a rubricar en un acuerdo formal. Las asambleas de trabajadores/as decidirán como continuar la lucha.


Además hubo Junta de Accionistas de Telefónica, en Madrid, con sus correspondientes protestas en las calles, primero en la Gran Vía, con plantilla de Telefónica y de empresas de Telemarketing y otros colectivos, y después en la Casa de Campo, también junto a huelguistas de contratas y subcontratas. Esta última tuvo su extensión en el interior del recinto de celebración del evento, con cánticos y pitos. Estos fueron contestados por un enfadadísimo Sr. Alierta. Al margen del tono, que va oscureciéndose según se retroalimenta de sus propias palabras, y del contenido despectivo hacía quienes protestaban, el rapapolvo en toda regla incluyó falsas afirmaciones sobre el conflicto que mantiene la huelga indefinida en contratas y subcontratas: "... se ha solucionado el tema de los festivos, el incremento de la productividad, la permanencia en los contratos...". Lamentamos que le mantengan mal informado respecto al 'convenio' firmado por contratas directas, patronal del metal y sindicatos mayoritarios, Sr. Alierta, pero ninguna de esas cosas es cierta:

 

- La 'solución' dada al tema de los festivos dice que "los trabajos en fin de semana sólo se podrán realizar de forma puntual y justificada" y que estos y los realizados en festivos se eliminarán "como método habitual de trabajo", estableciéndose una compensación para quienes no lo tengan ya recogido en el convenio aplicable. Esto, como otros temas del acuerdo, son pasos definitivamente positivos pero que no se están cumpliendo. El propio representante de Telefónica en la negociadora de Barcelona certificó este incumplimiento (de todo el acuerdo en general), reprochándoselo a las contratas.

 

- En cuanto a la productividad, directamente queda relegada a posteriori. Ya sabes, comisión de estudio "al objeto de analizar y trabajar los temas" y veremos más adelante.

- Respecto a la supuesta permanencia en los contratos, lo que se acordó fue "mantener el volumen de empleo en el sector equivalente al actual... siempre y cuando se mantengan los niveles de actividad", lo que desde luego no significa garantía de permanencia para nadie. De hecho ya hay represalias y despidos entre quienes han vuelto al trabajo. Muy lejos de la exigencia de los huelguistas de no represión, esa pobre venganza de la huelga.

 

Por otra parte, no dejaremos pasar la ocasión de reproducir lo que dijo el Sr. Alierta al hilo de la guerra con las OTT (Google, Facebook, Whatsapp, Twitter) y su ciertamente escasa inversión comparada con la de las operadoras. Y es que, a raíz de afirmaciones ciertas y contrastadas (así lo han reconocido estas OTT), el presidente de la compañía ofrece un soberbio titular. Siempre según el diario 'El Mundo', dijo que "se dedican a registrar y grabar toda la vida privada de los usuarios" y que "la gente que tiene un smartphone no tiene libertad porque se conocen su vida y lo más importante para mí es la libertad". Hemos de suponer que no habla de la libertad para ejercer su derecho a la huelga de las personas empleadas en contratas* sino, por ejemplo, de la que tiene para subirse el sueldo.

 

* En un concepto que debe incluir el derecho a la eficacia de la huelga, es decir, sin que otra empresa envíe personal sustitutorio. El 9 de abril, el mismo diario, publicó la intención de Telefónica de esquirolizar a su plantilla directa, concretamente a personal de Operaciones que antes de ser externalizadas hacía las tareas que hoy realizan las "Empresas Colaboradoras" (el eufemismo que oficializó la compañía para referirse a la cadena de subcontratación). Se puede leer al final del artículo: "La compañía ha asegurado que esta huelga indefinida no va a paralizar la actividad y que los abonados tendrán el servicio garantizado por los técnicos e instaladores que forman parte de la plantilla".

 

Por último enlazamos una noticia que incita a preguntarnos si a Telefónica le ha llegado, o le llegará algún día, una liquidación del Ministerio de Empleo por los miles de despidos amparados en el último ERE: una sentencia de la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional ha avalado la llamada 'enmienda Telefónica', por la que las empresas de más de 500 empleados con beneficios deben realizar aportaciones al Tesoro Público por las prestaciones contributivas por desempleo y cotizaciones a la Seguridad Social derivadas de los despidos de trabajadores de más de 50 años.